Foro 12: Tema 3: Profeco, la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC) y los Derechos en las relaciones de consumo

Propósito:

Reflexionar sobre la importancia de contar con una ley y una Procuraduría Federal del Consumidor que vele por los derechos de los consumidores/as.

Sabías que…

La Ley Federal de Protección al Consumidor ha tenido 26 modificaciones desde que se decretó en 1992 como nueva ley.

Contenido

 Servicios de la Procuraduría Federal de Consumidor (Mapa mental)

URL https://www.goconqr.com/es-ES/p/2862984-Procuradur-a-Federal-del-Consumidor-mind_maps

Como ya sabemos, desde 1976, México cuenta con el respaldo de la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC), con ello surgió la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y el Instituto Naciona­­­­l del Consumidor (INCO), este último encargado de las facultades informativas y educativas; iniciativas para instrumentar políticas que protegieran el salario, evitando que las entidades proveedoras ofrecieran productos a precios muy elevados y que negaran o condicionaran a la población la adquisición de productos de la canasta básica.

En el año de 1992 se crea una nueva LFPC y se fusionan el INCO y Profeco, adoptando el nombre de esta última, creando también una institución más fortalecida, encargada de promover y proteger los derechos e intereses de la población consumidora, procurar la equidad y la seguridad  jurídica en las relaciones comerciales, entre consumidoras (es) y proveedoras (es).

Las reformas a la LFPC tienen el propósito de fortalecer el marco jurídico que protege los derechos de la población consumidora, por lo que han sido fundamentales:

a) La protección a la población consumidora en las transacciones mediante el uso de medios convencionales, ópticos, electrónicos o de cualquier otra tecnología y el uso adecuado de los datos personales, y

b) El respeto a los derechos y obligaciones derivados de las relaciones de consumo y las medidas que garanticen su efectividad y cumplimiento.

Desde 2010 se estableció un nuevo principio básico: la protección de los derechos de la infancia, personas adultas mayores, personas con discapacidad e indígenas.

La LFPC está organizada en quince capítulos y 143 artículos: Capítulo I Disposiciones generales; Capítulo II De las autoridades; Capítulo III De la información y publicidad; Capítulo IV De las promociones y ofertas; Capítulo V De las ventas a domicilio, mediatas o indirectas; Capítulo VI De los servicios; Capítulo VII De las operaciones a crédito; Capítulo VIII De las operaciones con inmuebles; Capítulo VIII BIS De los derechos de los consumidores en las transacciones efectuadas a través del uso de medios electrónicos, ópticos  de cualquier otra tecnología; Capítulo IX De las garantías; Capítulo X De los contratos de adhesión; Capítulo XI Del incumplimiento; Capítulo XII De la vigilancia y verificación; Capítulo XIII Procedimientos: Sección Primera Disposiciones comunes, Sección Segunda Procedimiento conciliatorio, Sección Tercera Procedimiento arbitral, Sección Cuarta Procedimiento por infracciones a la ley; Capítulo XIV Sanciones y; Capítulo XV Recursos administrativos.

La aprobación de la Ley sobre la genuinidad de las sustancias alimenticias y farmacéuticas y la Ley sobre inspección de carne en 1906, y en 1914 la creación de la Comisión Federal para el Comercio, en los Estados Unidos de América.

A partir de los movimientos y protestas de consumidoras y consumidores durante principios del siglo XX, que se empezaron a reconocer los derechos a nivel mundial, al reclamar medicamentos y alimentos seguros, así como precios más justos. Una de las fechas relevantes es el 15 de marzo de 1962, cuando el entonces presidente de los Estados Unidos de América, J. F. Kennedy propone, ante su congreso,  el derecho a ser informado como un derecho fundamental de los [mujeres y hombres] consumidores.

En 1973 la Asamblea Consultiva del Consejo de Europa aprobó la Carta Europea de Protección de los Consumidores, reconociendo cuatro derechos fundamentales, el Derecho a: la protección y a la asistencia;  a la reparación del daño; a la información y a la educación y el derecho a organizarse en asociaciones y a ser representados en diversos organismos. Dicha carta guió los ordenamientos de los países miembros de la Comunidad Económica Europea (CEE) -actualmente Unión Europea-. En abril de 1975, el Consejo de las Comunidades Europeas (CCE) aprobó el programa preliminar de la CEE para una política de protección e información de consumidoras/es. Reconociendo cinco derechos, adoptados por el CCE en mayo de 1981: protección de la salud y la seguridad, protección de los intereses económicos, a la reparación de los daños, a la información y la educación y a la representación (a ser escuchado).

En 1960 se puso en marcha la Organización Internacional de Uniones de Consumidores (IOCU, por sus siglas en inglés), un grupo de cinco organizaciones, hoy en día Consumers International (CI) –desde 1995- y con más de 250 organizaciones miembros en 120 países. El 15 de marzo de 1983, por primera vez se celebra el Día Mundial de los Derechos del Consumidor y en 1985, gracias a las gestiones de IOCU, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución que dio lugar a las Directrices para la Protección al Consumidor, las bases para que los países miembros desarrollen sus políticas y leyes en la defensa de los derechos.

Cabe destacar que CI, en el año 2013, realizó un estudio acerca de la falta de protección a los consumidores/as en el mundo y los resultaron fueron los siguientes:

“La mitad (52%) de los países encuestados cuentan con leyes nacionales para proteger a la población consumidora, sin embargo, aun contando con una ley que respalde los derechos de las y los consumidores, ésta no asegura la justicia para los consumidores/as[1]”.

Así, nuestro país reconoce, en los 7 Derechos básicos del consumidor, los derechos fundamentales y las directrices de las Naciones Unidas para la protección del consumidor:

7 Derechos básicos del Consumidor (Profeco): Derecho a la Información, Derecho a la educación, Derecho a elegir, Derecho a la seguridad y calidad, Derecho a no ser discriminados, Derecho a la compensación y Derecho a la protección.

Profeco impulsa el conocimiento y protección de LFPC, a través de los diferentes medios como radio y televisión, ofreciendo servicios como el Teléfono del Consumidor, recepción de quejas y denuncias, la Revista del Consumidor, impresa, en televisión, en línea y ahora digital, así como servicios que facilitan el acceso a la protección como Concilianet.

 Conclusión:

Las leyes que protegen a la población consumidora son internacionales, ya que se derivan de los Derechos humanos. Profeco ha estado presente para fortalecer y facilitar el empoderamiento de consumidoras y consumidores, con el fin de prevenir situaciones que causen daño a la vida, salud, seguridad y economía, pero que a su vez también se encuentre informado y respaldado por la LFPC.

Nuestra labor educativa es una puerta de confianza para con la población consumidora, nosotros fomentamos también, la credibilidad en nuestra Institución. A través de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, también podemos acercar los servicios a las comunidades, permitiendo mayor información e interacción con Profeco.

 Referencias:

Dirección General de Educación y Organización de Consumidores